8 de febrero de 2009

El Máster

Recuerdo cuando vi por primera vez en mi vida a Ajaib, era un hombre alto y fuerte, que parecía un viejito y nos contaba algo en un lugar atestado de niños y niñas, recuerdo la luz y la sensación de acogida que sentía acurrucada delante de mi madre.
Hoy, las cosas son muy distintas a entonces, pero sigue siendo, un día feliz.

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