22 de septiembre de 2013

pasada la rabia...

y finalmente no renuncié, pero como no me quedo con nada, aquí me encontré la precisa para sacarme ese clavo.

por si les interesa les dejo copia.













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libro gordo de petete.

Tenía que ser un secreto, porque  L para mi, en ese momento era la esposa para toda la vida, aunque le hubiera puesto los cuernos. Es verdad...