Siempre vuelve a crecer la planta del muro, no importa que la pode, tal vez sea hora de llevar al romero a la casita del Laural, me dije mirando las plantas en el balcón, recordando el día en que encontré a la suelda con suelda en un vasito.
La persona que vivió aquí antes dejo un piecito en ese vaso y yo la enterré en una matera que de algún lado traje para ella, ahora sus nietas colonizan el muro, como prueba absoluta de que el amor se multiplica y todo lo cura; ¿será que se cura el dolor del piquete recibido en el rio Bogotá? lo sabremos en un siguiente capítulo, por lo pronto cremitas para eso.
y esto suena después del primer párrafo
Me invitaron hoy al cumple de K, a donde no puedo ir con FF, por que las relaciones a veces necesitan espacio, tiempo y distancia, veo los pajaritos planeando entre edificios y pienso en como todo pasa, a veces se quedan, pero sobre todo se van transformando las amoras.
Lo mejor hasta ahora va siendo la amistad, que preserva la vida y me ayuda a ser coherente conmigo misma. ¿marida,donde estás? no le has dicho nada a mis piedritas de la semana, yo y mi alma de pingüino, y mi alma de osa, de perra, de gata, de gusano, escondida entre la cama con las patas frías y el gusto monumental por chuparme el dedo y consentirme la oreja o el pezón, según corresponda.
Va el 76% y al fin un cable que carga sin quejarse de lentitud y aconsejando cambio, hoy a todas las oigo, mientras los amores de barra me conectan las orejas que no son de Vangogh, ventea y en una hora larga salgo al último recorrido escolar de la semana, el tiempo es de goma, se estira y encoje a voluntad.
Sweet Home Alabama y yo con cara de resignación pienso en todo el mugre que sale del cambio de muebles para todos lados, mi manera de curar los pensamientos recurrentes mientras tanto... cuando llegará ese cuando.
sonrío, soy el día feliz en que es viernes y estoy en casa.
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