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de domingo a domingo

se pone triste la tarde del domingo, los maullidos de oreo me ponen en mood escritora... expectante del futuro, a una semana de cambiar de casa por vez 12 (creo) viviré ahora en la maca en el apto de mi amiga p, un lugar donde quise vivir desde que lo conocí y bueno, a veces lo que se desea se obtiene solo con desearlo poquito, como pasa siempre con los viajes a la india, en que digo quiero y pasa... hora de poner en la silla el uniforme, hora de poner el despertador nuevo a hora, hora de la hora... no responde la elefantita al llamado del tiempo, asumo que otros rumbos han tomado sus aguas... la extraño, como extraño al mono que no dice nada de los miles de picos, de las letras diarias, y no me rindo, con la tonta esperanza de que fuera cierto lo de ser para siempre... que nunca es, como siempre, siempre es un ratico.

llega la hora de una nueva hora y me voy acomodando en la camita de madera blanca y voy pensando en cajas y acomodadas, en viajes y empacadas... voy pensando en letras de canciones, en fiestas de brownies, en visita de amigas en la sala... pienso en un amor nuevo y lustroso, en la sonrisa de mi madre por las noches, pienso en la cortina y en las banditas de la sábana, es un día feliz y me sonrío, porque yo soy con el.




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chucula

a veces un olor transporta, como me ocurrió el sábado, cuando fui con unas señoras a mirar unas fincas para arrendar y sembrar comidita, después de la vuelta traían ellas en un termo algo de beber, que había que repartir para el regreso, dijeron que era chúcula y yo con cara de fo, dije que no quería, pero tan pronto destaparon el termo salió de el un aroma de mi madre, se me escurrió una lagrima y de inmediato pedí un vaso, era mi madre boyacense y de allí viene esa bebida mezcla de chocolate artesanal y 7 cereales tostados y molidos, es un choco grueso y aromado que me la trajo a la cabeza con un suspiro.
Como el vestido blanco que me puse para la marcha del silencio, uno que ella usaba para eventos importantes y que es muy lindo, ahora descansa en el tapete peludo mientras le saco el cuerpo a lavarlo, porque al olerlo, olía a su cuello y hace tieeeemmmmpos, no sentía su olor, 
Se volvió la semana en una nostalgia de recordarla y tenerla presente, a la doctora piedad, es lunes de f…

la roja el compu donde se escribirán las cosas

quien me conoce sabe que uno de mis quiero es irme en moto por Suramérica pero hoy me decidí
a aplazar ese sueño otra temporada, lo que iba a usar para la cuota inicial, se fue en otra cosa, comprarme una hp, que tiene una carcasa roja, la he bautizado la roja, me ha preguntado k si tiene que ver con la rusa de black is the new orange, y yo ni idea, pero un poco es cierto de pronto...

lo cierto es que empieza una nueva era, con un segundo compu, para al fin escribir un poco.

empezaron hoy los niños en el cole y fue un día tranquilo y feliz... quiero irme al plantón, pero hay un tráfico que me da un poquito de jartera someterme a... supongo que les acompañaré de corazón.

larga vida a la roja



pantalón y camisa

nunca he sido una gran compradora de ropa, cuando me amaño con algo, suele durar mucho tiempo entre el closet, hasta que se rompa y no haya manera de repararle, lo que sucedió con el pantalón que luego del viaje a turmequé decidí dejar ir, ese, ese que empezó como gris y luego volví azul con visos, que visitó conmigo todos los bares gay, las fiestas del 2006 y todos los lugares imaginables, desde la india hasta perú,  morirá dignamente, en casa, como trapos de laura alcira.

De niña la ropa era en mayoría heredada de mi hermana y mis primas, de mi mamá y de mi tia g, al final del año estrenaba, pagada la pinta por mi mamá de calzones pa rriba y comprada por mis tías,  generalmente s, luego puesta en el árbol para mi deleite, el pantalón que se va, me lo compró chu... como mucha de la ropa que aún uso y que está en el closet.

uno de mis mejores recuerdos del final de mi ma son el par de jeans que me acompaño a comprar cogidas de la mano por la séptima, y extrañaré seguro que siempre sa…