10 de febrero de 2010

la zapatilla roja

y hablando de zapatos, mis primeras zapatillas de baile me las compraron, minutos antes de la primera clase de ballet, porque si, aqui donde me leen, estudié ballet de niña, en una escuela donde había muchas formas de expresión artistica de las cuales formé parte siendo una chiqui vestida con trusa verde y llevando una prominente barriguita que me hacía el encanto del salón de pisos de madera brillados que era nuestra aula... la única bolita dando vueltas en diagonal, era yo, primera, segunda, chasé, chasé... cosas que recuerdo, pero lo de coordinada si paila, me lo quedaron debiendo. ayer, cuando iba al trabajo me detuve a mirar y en la acera contraria  a la u se lee aún la zapatilla roja, pero la casa está vacía y el letrero de se arrienda pende de una sola punta... ha de haber pasado el tiempo, que ya el almacén donde compramos mis primeras zapatillas de baile... murió.

No hay comentarios.:

Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...