recuerdo las medias que mi hermana me regaló en París cuando me fuí a visitar a L a Italia, vivieron conmigo mucho tiempo, y fueron mis medias de la gripa en tiempos en que me diera, con el saco gris que encogió en la lavadora, hoy tengo puestas unas de un besito que siempre me han encantado, eran varios pares de besitos y de bigotitos, pero fueron desapareciendo misteriosamente, en las lavadas, porque a veces pasa eso, que la gente de la cuerda baja las cosas que quiere quedarse y no le pertenecen. otras veces pasa que por lluvia me hayan prestado medias, como el miércoles que se me empaparon los pies por la humedad del terreno en el lote simran, en laural. ya están extendidas en el patio de ropas y no desaparecerán porque en casa hace días sólo estoy yo, dice mi hermana que los personajes buenos nunca le caen bien a la gente, supongo que por eso le caigo mal a tantas nenas llenas de... sonrisa, para ser una dama. el acto de prestar y devolver medias es del afecto y del cuidado, sin duda.
Es un blog donde hablo de muchas cosas, de ser lesbiana, de ser activista, de hacer videos, de viajar, de los amigos y amigas, de la familia... de los amores varios y complejos y de la vida de todos los días.
16 de octubre de 2020
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?
Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...

-
Hoy llegué a la radio como cualquier otro jueves y al rato de estar allí, vino el director muy majo a la puerta, preguntando si marcharía co...
-
Habíamos dicho que treinta, pero ya con todo listo, decidimos que se hacía así fuera con 10 y llegaron las 10. Jugaron mujeres que nunca en ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario