19 de enero de 2014

amaneciendo sola en laural



me encuentro esta canción en la mañana, cuando apenas estoy siendo capaz de despejar el camino de mi verdadera vida, sigo siendo lenta en el tema de desarrollar las tareas, pero poco a poco voy llegando con esto de comprar y aprender a usar una hiladora y un malacate... contratando un serrero, para dar tamaño a la madera que arregle la cerca, viendo a la familia entera poner el maíz en los bultos, mientras yo escribo y pinto y creo un universo a mis respiraciones futuras... dándole sentido a las palabras... siendo un día feliz.


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Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...