12 de octubre de 2008

Credo por los corteros de la caña

Yo he oído de niños que trabajan en las minas de carbón, de mujeres que ganan dos mil pesos diarios por un trabajo de 6 am a 10 pm, porque del sueldo les cobran la comida y hasta el papel del baño, si hay; de hombres viejos que se han pasado la vida entre los cañizales de mi país sin ninguna seguridad social, pensión o caja de compensación, me conmueve eso.
Me duele que la vida sea como un péndulo, que trae y retrae, que mientras el mundo avanza hacia lugares más afables para el ser humano, en mi país se sucedan cosas nefastas que a nadie duelen, conmoción interior.
Me hablan de los muertos del estado y recuerdo cuando lo mismo decían del abuelo de mi ex compa, eso quiero? Me persigno aunque no confeso y pienso en las tantas veces que a Dios he orado; en Ajaib confío para la hora de la hora.
Por eso es que me meto en estas:
Por un mundo mejor… lo que hagas, hazlo honestamente, eso es todo.
Sonrío.

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