18 de enero de 2013

amor sin correspondencia

son las 11 larguitas y estoy disfrutando de una noche sola en casa, he pasado por lugares que no visitaba hace tiempos y me he encontrado con uno que otro tesoro.


el post que le precede me hizo soltar la lágrima, como darme cuenta de que me detesto a mi misma por sentir y no querer... 

pero que le vamos a hacer, si esa es la vida.

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Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...