8 de noviembre de 2006

El paseo de Sat

Sacar a Sat de paseo, es siempre una aventura, tanto puede durar medio minuto la vuelta, como horas enteras, nunca sabe con certeza cuando vamos a salir, pero el sonar de bolsa o el ruido de llaves, la hace ponerse alerta.

En las mañanas el ritual empieza, con abrir los ojos, a veces ya quiere bajar y me mira desde la puerta con cara de – quiero salir, quiero salir, abre ya, abre ya… y no se haya cuando abrimos la puerta.

Otras, la cojo desprevenida, casi siempre por las tardes cuando voy por un cigarro a la tienda.

Siempre es un batir de cola, un ladrar de a pocos… unos pacitos cortos en la noche un esperar en el sofá atenta a cada movida.

Cuando salgo sola y la dejo a veces desgarra, con su carita de yo quiero, por favor!!!

Ah mi perra, que ahora se me para al lado a ver si quedó algo del sanduche de la cena…

2 comentarios:

Andrea dijo...

Recuerdo la vez que saqué a Sat y se hizo popo dos veces... la última encima de baldosines para mi mala suerte!

Aparte se tragó un hueso y me asusté de que se fuera a atragantar, así que la perseguí por todo el parque para quitárselo de la boca. Y la muy tontis pensó que estaba jugando y casi no se deja.

Eso si fue una aventura!

Fiorixk dijo...

JAJAJA...

De por Dios, Andrea!!!

Sat siempre dandole la bienvenida a los visitantes con tremendos ladridos!

Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...