14 de mayo de 2008

Lo días de la madre

Puedo decir que el domingo no llovió, al menos por los lados de Tibasosa, un pueblito de Boyacá donde recogimos a “Don Ángel” (Que si va a ser el padre, que se llame como el mio).

Rebobinemos un poco para que me entienda; luego de escribir el último post, me fui con mi madre de “días” de la madre y puedo decir que hay balance positivo; siempre he sido una amante del día de la madre y cada uno de ellos ha tenido algún detalle por el cual ser recordado.

El de éste año fue un viaje, que tiene que ver con el viaje de crecer y de ser madres e hijas; Este Domingo salí con mi progenitora de paseo por Boyacá, el fin del paseo era resolver el tema del Ovejo, recogiéndolo en la finca del veterinario en un pueblo cercano a Tunja; salimos como a las 11 de Bogotá y por todo el camino conversamos de los temas que siempre nos preocupan y que nos son cotidianos.

Recoger o no los tapetes, pagar el impuesto predial, ir a la India en octubre o esperar a febrero, llevar la tele, la silla de arreglar, lo del reinado, como estará la siembra de avena, manejo yo mejor que el paparote que llevamos delante, quieres parar en la bomba o mejor en el peaje…

Recogido el ovino, y camino ya a Turmequé, mi madre estaba dichosa porque el viento le pegaba en la cara y la tarde soleada le permitía usar mis gafas negras… se veía bonita, con su vestidito de mami, sentada a mi lado por la nueva y veloz carretera que nos dejó impresionadas por sus grandes avances de los últimos 20 días.

Llegamos a casa entrada la tarde y luego de concejos y comentarios con vecinos y allegados, decidí llevar al mercado a Sergio (corto video al respecto en proceso).

Pasamos el lunes en vueltas por el pueblo y ya por la nochecita seguimos conversando, es chévere mi madre, su pasado y su presente, su modo de afrontar la vida y lo que siempre me dice…

Ya ayer nos regresamos y hoy para rematarla, nos iremos de teatro… me gusta mi madre, su sonrisita alegre y su pelo cano, le deseo lo mejor del mundo y la abrazo de hija, como a las tías y a las amigas y a las primas y a las mujeres varias que tienen la valentía de echarse a un hijo o hija entre pecho y espalda.

2 comentarios:

butterfly9 dijo...

Que bonitas ;) (ojo aguado y todo).

Ilichtna Manga dijo...

es bonita mi mamita...

Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...