Son las 5:14, espero a que llegue a mi correo la última canción de mi compañera de set, para incluirla en mi usb, luego de eso, me emperifollaré (como hubiese dicho mi abuelita) para salir de casa a pie hasta la emisora.
Ya es viernes, estoy echada en la cama y veo los avances noveleros en las noticias matinales mientras me pregunto porque es noticia lo que el mismo canal produce… puro marketing… y hablando de eso hora de cotizar los flyers.
El wkd pinta tranquilo, vueltitas varias en la mañana, almuerzo vegetariano en el restaurante de la amiga de infancia, sabor kirpalamar en Bogotá que me hace relamer los bigotes y con derecho a lácteos, que eran su delirio y el mio cuando le poníamos mantequilla a la arepa al revés para no ser descubiertas en el desliz.
Luego, reunión emisoril para cuadrar los temas logísticos y mañana madrugada a donde la señora de los tapetes y fincho de visitar a la piernipeluda hasta el martes cuando trabaje de nuevo haciendo de enfermera.
La vida va siendo tan cotidiana como siempre… buen día para todas.
Es un blog donde hablo de muchas cosas, de ser lesbiana, de ser activista, de hacer videos, de viajar, de los amigos y amigas, de la familia... de los amores varios y complejos y de la vida de todos los días.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?
Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...

-
Hoy llegué a la radio como cualquier otro jueves y al rato de estar allí, vino el director muy majo a la puerta, preguntando si marcharía co...
-
Habíamos dicho que treinta, pero ya con todo listo, decidimos que se hacía así fuera con 10 y llegaron las 10. Jugaron mujeres que nunca en ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario