7 de junio de 2008

Los resultados de Gina

Le hago de enfermera al consultorio de mi madre desde que estaba en el colegio, un oficio que con los años tiene que ver con lo ancestral del curar y de familia, que nos pone a tomar maticas y a bañarnos con tres hierbas para mejorar de los riñones, por ejemplo.

O permitir con todo el miedo del mundo que tu doctora venga con su jeringa y pinche aquí y allá y te ponga semillitas en las orejas y sueros de colores; las reacciones a veces son muy fuertes, pero mejoras mucho luego de ellas… como mi hermana, que en el último examen salió libre de células malignas.

Y sonrío… por que hoy también, es un día feliz.

1 comentario:

Andrea dijo...

enhorabuena!
Felicitaciones a la doctora y a Gina.

Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...