19 de agosto de 2009

Miércoles en la mañana

Veo la torre de KLM mientras me tomo el vaso 10 de juguito de corozo que me trajera mi amigo el ex socio, haciéndome rememorar con su enyucao los tiempos étnicos al lado del abogado y frente a la mona pizza.
Mi escritorio rebosa de platos sin lavar y la cama sigue con la sábana suelta, señal de que sat trató de meterse entre las cobijas, día de vientos moderados, será que le da frio o que se aburre cuando madrugo? Misterio insondable.
Se ve un pedacito de la montaña y pienso en la conveniencia de un motocito antes de recoger a Laura Alcira de su revisión obligatoria.
Apenas… el prefacio perfecto para un día feliz.

No hay comentarios.:

Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...