19 de septiembre de 2010

joder, que guayabo

y antes no sufría de esos males, me los tomaba todos y a las horas hugo y regia, pero como desde hace un tiempo decidí que beber hasta el embrutecimiento ya no es lo mio, pues vamos, que me toca mamarme unos dolorcitos de cabeza que no son normales, ya no fumo como antes y hasta me preocupa la fama de burra, que ya no me deja, pero sigo pasándola bombi en las fiestas de mujeres, la de anoche por ejemplo estuvo al tope, ningún mal encuentro, por el contrario, algunas buenas amigas por allí regadas, la f con su levante y todo un bolero entre su ex y las amigas de ésta, la canción del final y el regreso a casa, todo en un diseño cósmico que solo tiene el lunar de su ausencia... se le quiere, chucho y de gratis.

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Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...