18 de octubre de 2010

lun

que bobadas las mías, de caminata por la séptima, y luego regresando a casa con deseo de agua sobre el cuerpo, es lunes de fiesta y la ciudad tiene en éste lado de la calle su carita de silencio frio y contento, pienso que en la tardecita puede llover, lo que me parece mal plan porque tengo que lavarla, aunque... eso puede ser mañana... son tontos mis dilemas.

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Papi, papi, ¿cómo me llamo yo, cómo me llamo yo?

Eso decía mi papá que le decía yo de niña cuando no sabía pronunciar mi nombre; mi primer recuerdo de el en cambio, fue verlo gigante, bajan...